Existe
una relación directa entre abuso de drogas &
vih y sida
Los participantes
a las mesas de trabajo manifestaron estar de acuerdo en
que existe una relación directa entre las dos problemáticas,
la cual se manifiesta principalmente, en el caso de la población
colombiana, en relaciones sexuales sin protección
propiciadas por el abuso alcohol y/o otras sustancias psicoactivas.
“A mayor uso de drogas mayor riesgo de infección”.
Según
los consultados, en Colombia la transmisión del vih
entre usuarios de drogas inyectables -por el uso compartido
de jeringas o agujas contaminadas- es menos frecuente que
en otros países.
Hay
debilidades, falta aprendizaje e intercambio
Cada sector se
reconoció débil frente al conocimiento de
la problemática que maneja el otro sector. Evidenciaron
falta de información e investigación en cada
área y especialmente en lo que tiene que ver con
la relación vih & abuso de drogas o viceversa;
se esta trabajando en forma aislada, perdiendo la posibilidad
del intercambio de experiencias, saberes y encontrándose
con muchos vacíos.
Estigma
y vulnerabilidad
Ambos sectores
expresaron su temor de aumentar el estigma y la discriminación
de la que son victimas, si no se sabe manejar en forma adecuada
la asociación drogas & vih y sida, ya que se
puede generalizar la creencia de que las personas viviendo
con vih o sida son abusadoras de drogas o que las personas
abusadoras de drogas viven con vih, lo cual no siempre es
cierto, ni es lo más común. Lo que si es cierto
y lo reconocieron ambos sectores es que el abuso de drogas
aumenta la vulnerabilidad a adquirir la infección
por vih, o también puede ocurrir, que las personas
viviendo con vih o sida pueden aumentar el consumo de drogas
si ya lo venían haciendo, o caer en el abuso de drogas
o alcohol si no reciben atención y apoyo integral,
ya que se refugian en ellas para sobrellevar la infección
y la enfermedad, o escapar al sufrimiento físico
y emocional.
La vulnerabilidad
a adquirir el vih ocurre por diversas razones: en primer
lugar porque bajo el efecto de los psicoactivos o del alcohol
se pierde la percepción de riesgo, existe un sentimiento
de invulnerabilidad y se disminuye la capacidad de negociación
frente a practicar sexo seguro; ocurre también que
las personas bajo el uso de sustancias psicoactivas (SPA)
pueden ser violadas o abusadas sexualmente; También
se evidencia el intercambio de sexo (la mayoría de
veces no protegido) por drogas, o la presión que
se realiza a los y las trabajadoras sexuales a usar drogas
y tener sexo bajo el efecto de las mismas. Y aunque ambos
sectores reconocieron que el uso de drogas inyectables no
es tan común en Colombia, hay riesgo al compartir
los instrumentos no tanto por desconocimiento de la infección
por esta vía, sino por el síndrome de abstinencia.
Quienes trabajan
en vih dicen que las causas del abuso de drogas son: las
privaciones psico-afectivas, la violación de derechos
individuales, las carencias en procesos vitales, las deficiencias
en la socialización y las experiencias desfavorables
en grupos sociales. El entorno cultural promueve el uso
del alcohol, de la misma forma que valida el sexo sin protección.
Este comportamiento es calificado como claramente machista
y favorable al crecimiento de la problemática vih
y sida. Los que trabajan en abuso de drogas opinan que el
entorno cultural es determinante en la relación entre
abuso de drogas, vih y sida; además opinan que las
relaciones de poder o el uso de la fuerza se manifiestan
cuando al alcohol y otras drogas asociadas a la rumba se
suman la carencia de interés de parte del hombre
por las relaciones sexuales protegidas y la falta de autonomía
de la mujer para exigir dicha protección.
Incidencia
En cuanto a la
incidencia de una problemática sobre otra, una de
las conclusiones resalto que no existe incidencia unidireccional
entre el abuso de drogas y el vih o el sida, sino que es
una relación interdependiente en la que un problema
puede llevar al otro y viceversa, ya que algunas de las
causas que llevan al abuso de drogas también pueden
llevar a adquirir la infección por vih (como la ausencia
de proyecto de vida, bajos niveles de autoestima, desafecto,
depresión, soledad, falta de información y
educación, un entorno social no apto para el desarrollo,
etc.). Por otra parte las consecuencias sobre la salud que
generan ambas problemáticas, se correlacionan negativamente,
las personas que viven con vih o sida y abusan del consumo
de drogas deterioran más rápidamente su sistema
de defensa y su salud general, las personas que abusan del
alcohol y otras sustancias psicoactivas se debilitan físicamente
y pueden adquirir la infección más fácilmente.
Por ello, algunas personas que trabajan con abuso de drogas
opinan que en el análisis de la incidencia deben
considerarse múltiples aspectos además de
los riesgos de contraer el vih.
Estrategias
Debido a la falta
de información, investigación y poca experiencia
de trabajo conjunto, entre otros, no se pudo establecer
una estrategia como tal, sin embargo, se planteo trabajar
desde diferentes ángulos; se percibió una
matriz de intervención, que contiene los elementos
fundamentales de los problemas a tratar, y las variables
más importantes, así: El individuo, la familia,
la escuela, el entorno social y el Estado son los ámbitos
identificados en donde se desarrolla la problemática;
investigación, análisis, comunicación,
capacitación, formación y educación
son los parámetros desde donde se deben abordar las
problemáticas; programas, campañas, asesorías,
asignaturas, promociones, movilizaciones, son entre otras,
actividades sugeridas. Las propuestas específicas
incluyen actividades enmarcadas en la prevención,
la educación, espacios para trabajar estas problemáticas,
responsabilidad institucional y trabajo interinstitucional,
investigación y creación de políticas.