c La universidad de la vida

Neidys Coronado

A sus ex - compañeras
les dice
"Utilicen el condón
aún con sus novios"

 

Si quieres comunicarte con Neidys escribele un corre a:

neidyscarolam@hotmail.com

 

Más historias de vida

Estamos en Santa Marta el sol sofoca y el mar invita al descanso y a la reflexión; Neidys Coronado ha decidido en una conversación intima y después de una jornada de capacitación del proyecto Tu Decides- a la cual esta asistiendo, abrir el libro de su vida y compartirlo con los lectores de INdetectable; toma un vaso con agua sonríe y nos cuenta que esta firmemente comprometida con las acciones de prevención; A sus 39 años con dos hijas y dos nietos que son su sol y motivación para vivir, ha aprendido del amor, del dolor y de la vida, lecciones que comparte con las personas que viven con vih y a quienes apoya; nadie podría imaginar que detrás de su sencillez y humildad se esconde una vida que la ha curtido y le ha dado la sabiduría recogida en lo qsue Neidys llama, La Universidad de la Vida.
Nació en Copey (Cesar) donde vivió su infancia junto a sus padres y once hermanos; solo estudio hasta tercero de primaria pues su padre que trabajaba en el campo no pudo darles educación, cuando tenía 11 años se trasladaron a Valledupar donde transcurrió su adolescencia, trabajó desde muy joven en casas de familia y después durante 7 años como vendedora en un almacén, de allí se retiro poco después de conocer a su primer amor quien es el padre de sus dos hijas, tenía 19 años cuando quedo embarazada y se fue a vivir con su compañero a Santa Marta junto a su familia que estaba allí; la luna de miel no dura mucho; ambos trabajaban en un hotel pero él se volvió adicto a las drogas y la empezó a maltratar, luego él se fue a Cali abandonándola cuando ella apenas había dado luz a su primer hija, Neidys recuerda esto con dolor y nos cuenta que al poco tiempo él regresó y la invito a vivir junto con su suegra a Guacari un pueblo del Valle, allí su suegra la trataba mal e incluso contrató un médico para que le practicará un aborto sin que ella lo supiese, ella se entero y como pudo decidió escapar de allí y regresar a Santa Marta porque quería tener su bebe y vivir una nueva vida

Su compañero que a pesar de todo decía amarla, la busco en Santa Marta y allí volvieron a vivir juntos, ella con el apoyo de un amigo monto una refresquería donde trabajaba y conseguía recursos para el hogar, la vida volvió a su cauce, su compañero la maltrataba e incluso consumió drogas en la refresquería frente a sus pequeñas hijas, para Neidys está fue la gota que lleno el vaso y decidió abandonarlo; Se fue durante un tiempo a Cartagena, a su regreso, su compañero la busco pero ella no regreso con él, volvió a trabajar en un hotel pero el dueño la acosaba sexualmente y presionada por esto y la difícil situación económica acepto la propuesta de unas amigas que se "rebuscaban" la vida en un motel: -"Tú eres muy bella, joven y seguramente te ira muy bien"- le decían constantemente hasta que Neidys decidió aceptar e inicio su vida como trabajadora sexual.

estuvo vinculada al trabajo sexual durante 15 años y fue el sostén de sus padres, hermanos menores e hijas, nos cuenta que logro educarlas, sacarlas adelante y que no tuvieron necesidades, durante ese tiempo viajo a muchos lugares entre ellos Aruba, CuraÇao y San Martin, aunque sus viajes no fueron por temporadas largas ya que la nostalgia de sus hijas y su familia la hacían regresar; para viajar y poder trabajar en éstos lugares siempre tenía que pagar altas sumas de dinero; en San Martí y estando trabajando en un bar muy desagradable, conoció a un hombre que por un tiempo -como nos lo dice ella- fue su príncipe azul y el hombre que ella le pedía a Dios que llegará y la sacará de esa vida, fue un japonés que tan pronto la vio se enamoro de ella, admirando en Neidys su habilidad con el idioma ingles porque no era común que otras compañeras lo hablarán, además ella no tomaba, ni fumaba, entonces él, un hombre muy adinerado, le propuso que se casaran, pago sus deudas en el bar y le dio dinero para que regresará a Colombia, le contará a sus hijas de sus planes y comprará una casa para su familia que era en ese entonces su sueño, ella lo hizo así, Se siguieron viendo y compartiendo su relación en consecutivos viajes donde no cesaban las atenciones y los lujos para Neidys, sin embargo por esas cosas de la vida su comadre que también conocía al japonés la calumnio consiguiendo que él no quisiese volver a saber de ella; Neidys regreso desilusionada y una vez gastados sus ahorros se vinculo de nuevo al trabajo sexual, solo que ahora empezó a tomar y a consumir drogas, su vida se volvió un torbellino de sinsabores; Empezó a enfermarse y decidió abandonar éste trabajo porque su salud no le permitía continuar adelante y además porque deseaba dejar las drogas.

Estuvo durante varios meses enferma, nunca le ordenaron un examen para vih, hasta que ella por iniciativa propia decidió tomárselo, sus ex compañeras de trabajo siempre la apoyaron durante su enfermedad haciendo rifas y recolectas para sus gastos, cuando supo el resultado de su prueba estaba con su hija, el médico le dijo que la prueba de Elisa le había salido positiva, pero ella no entendió, hasta que logro leer en un formato que tenía el médico sobre el escritorio: "vih positivo" esto sí lo comprendió y entro en un ataque de histeria, pensó que moriría muy pronto y regreso a su casa a esperar la muerte. Vivió un proceso largo de enfermedades entre ellas tuberculosis pero logro superarlas.

Ahora que Neidys se encuentra empoderada y es una líder comunitaria recuerda como durante su época de crisis conoció al Dr. Estrada -quien atiende a personas viviendo con vih en Santa Marta- y él la animó junto con varios muchachos del grupo de apoyo a continuar viviendo; -como ella ahora lo hace con otros-as-; y ha sido a partir de su iniciativa que esta realizando ésta labor, recuerda que su primer caso lo tuvo cuando estando hospitalizada supo de alguien que requería apoyo, prometió que tan pronto saliera de allí iría a apoyarle y así lo hizo, del hospital salió a su primer visita y ahora, dondesabe que hay alguien enfermo, va a visitarlo y a darle una voz de aliento; ha ido con el grupo de apoyo o con el Dr. Estrada aún a las zonas más alejadas y olvidadas de Santa Marta. Recién diagnosticada acudió a la Secretaría de Salud a reclamar porque no se realizaban campañas de prevención, pidió un megáfono y una tarima para instalarla en la playa y hablar de prevención y aunque no se la dieron, insiste en que si ella hubiese recibido información nunca se hubiese infectado, habla en todas partes de su experiencia, donde ve un grupo de personas, en el transporte público, en el centro de salud, y no pierde oportunidad para realizar educación aún en las discotecas con sus ex-compañeras a quienes les dice que utilicen el condón con sus clientes y también con sus novios y aunque les paguen más por hacerlo sin condón no lo hagan, porque ella cometió ese error y por eso se infecto; su lema es: "El sida es una realidad" y aunque muchas de sus ideas aún no han sido apoyadas no desfallece en su actividad, ha dado la cara en los medios de comunicación locales y nos comenta que nunca ha sido discriminada por ello, sus vecinos y amigos-as la quieren y respetan.

Finalmente y cuando el sol se oculta, mira al mar y nos comenta que haber llegado a los caminos de Dios le ha ayudado a su sanidad espiritual, pertenece al Templo Evangélico Pentecostés donde le han ayudado y quiere agradecerles a ellos-as, a su familia y a Dios; ahora lleva otro tipo de vida, ha dejado las drogas y afirma que no le faltan las bendiciones de Dios; a las mujeres viviendo con vih las anima a vivir con alegría porque: "la vida es bella, yo antes no lo veía así, pero ahora si y a diario sonrió y continuó adelante".