Abuso
sexual: abuso de poder
Más
de 11 mil alegatos contra sacerdotes de la Iglesia Católica
se han registrado en Estados Unidos desde 1.950, por abuso
sexual de niños y niñas, según el más
reciente informe oficial de la iglesia; décadas y
décadas de abuso en iglesias, escuelas y casas (los
sitios que se suponen son más seguros) dirigidas
por jerarcas religiosos, fueron silenciados estratégicamente
con el conocimiento del vaticano, de obispos y de las más
altas instancias de esta iglesia, que solamente se limitaban
a trasladar a estos jerarcas a otros lugares cuando la situación
se hacia insostenible con la comunidad o a realizar arreglos
económicos secretos con las victimas (El vaticano
es uno de los Estados más ricos del mundo, así
que eso no es problema); esto solamente es la situación
de un país que apenas refleja lo que ocurre en muchos
lugares del mundo, (entre ellos Colombia) donde no solamente
se ha abusado de infantes sino también de mujeres;
el abuso sexual es abuso de poder y aprovechándose
de la figura simbólica de enviado celestial es aún
más reprochable.
Sin
embargo la iglesia católica en su histórica
tradición de doble moral se declara defensora de
las buenas costumbres, la moral, el amor y el respeto por
los derechos humanos, hechos que en la practica cínicamente
no cumplen, los mandamientos de su iglesia son para sus
fieles no para ellos-as, su inmunidad celestial, su poder
y la protección cómplice de los gobiernos
les hacen intocables, así que no tienen porque preocuparse
por remediar la situación, no son castigados legalmente
y mucho menos por su iglesia; unas declaraciones hipócritas
del papa y algunos jerarcas dándose golpes de pecho
no son suficientes, es tiempo que la justicia pregonada
en sus pulpitos se haga realidad al interior de esta institución,
es necesario detener ya, este crimen contra los-as más
débiles e inocentes.
La
tierra no gira y el condón no sirve
Apenas
hace algunos años el Vaticano acepto que la tierra
giraba y públicamente se retracto de la persecución
implacable realizada en contra de Galileo, quien se atrevió
a decir que la tierra giraba; en contra de la verdad revelada,
absoluta y divina del Vaticano que le contradecía;
tuvimos que esperar varios siglos para que el imperio papal
aceptará que la tierra giraba. No es de asombrarnos
que esta iglesia priorice irracionalmente sus ideologías
sobre la ciencia y use su poder para imponerla, vergonzosamente
para nuestro país el cardenal colombiano López
Trujillo presidente del Consejo Pontificio contra la familia
(perdón
para la familia) del Vaticano, ha publicado
un documento en el que afirma que el condón no protege
contra el vih, es una ruleta rusa, y ¡solamente la
abstención y la fidelidad son seguras!, este personaje
que se ha opuesto enfáticamente a los derechos sexuales
y reproductivos, ha colocado a sus fieles una sentencia
de muerte con estas declaraciones; el Papa y los obispos
se consideran los sucesores de los apóstoles y por
ende son los únicos que tienen la autoridad de cristo
en sus enseñanzas, así que -palabra de Dios-,
no hay nada que hacer
Voces de protesta se han hecho
escuchar, el director de la OMS, de ONUSIDA y la Unión
Europea le han pedido rectificar, pero su aura de santidad
le ha impedido escucharles. De nuevo, ¿Cuántos
siglos tendremos que esperar, cuántos muertos recoger,
para que el Vaticano rectifique este error ?
Perdón, la inquisición
no sirvió, ¡mejorémosla!
Como
se necesitan siglos para que el vaticano reaccione a la
realidad que le rodea, hace apenas unos meses pidió
perdón por los innumerables y horrendos crímenes
cometidos en nombre de la fe en la época de la inquisición,
claro, esto simplemente es una estratagema para mostrarse
como "los buenos"; mientras por debajo de la mesa
arrecian con sus estrategias de una nueva, sofisticada y
perversa inquisición. Actualmente, no sería
elegante, -y podrían estropearse los tesoros del
vaticano-, si se hiciesen hogueras para quemar a los rebeldes,
es más "moderno" promover sus sucias políticas,
usar su influencia y poder sobre, gobernantes y fieles,
para imponer su verdad divina; quien no la acate recibirá
su castigo:
Negar
los derechos sexuales, entre los cuales se encuentra la
libertad de decidir el numero de hijos-as y el momento de
tenerlos (independiente del estado civil), el derecho a
la educación sexual, a la equidad de genero, y el
no ser victimas por ejercerlos de la discriminación
y el castigo; somete a muchas mujeres a la esclavitud, al
riesgo a la muerte (por los abortos clandestinos, por la
infección por vih y otras ITS y por la violencia),
al abuso sexual, a la pobreza y a la destrucción
de sus proyectos de vida. Decir que el condón no
sirve es claramente una condena de muerte. Oponerse enfáticamente
al reconocimiento de los derechos de las parejas homosexuales
y ordenar a sus jerarcas en cualquier rincón del
mundo, que utilicen todos los medios posibles para evitar
legislaciones que les protejan y si ya existen en sus países
hacer todo lo posible por derogarlas, es uno de los actos
más crueles en contra de una población minoritaria,
discriminada, perseguida y asesinada en nombre de la fe.
Grietas
de división
La nueva
inquisición está consiguiendo que muchas iglesias
se dividan, mientras unas nombran obispos abiertamente gay,
realizan matrimonios entre homosexuales y no rechazan a
sus fieles, -porque cristo nunca discrimino-; otros sectores
arrecian sus criticas a estas prácticas, se separan
y utilizan su poder económico y político para
chantajear; los fieles también se rebelan, movimientos
homosexuales están protestando en el mundo, por esta
persecución en nombre de la fe y realizan actos simbólicos
en las iglesias para que se reconozcan sus derechos (En
la catedral de Bogotá recientemente un grupo de activistas
vistiendo una camiseta que decía: "la homofobia
no es cristiana", asistieron a recibir la comunión
en protesta por la persecución de la que son víctimas).
No callemos más, el silencio fue cómplice
del abuso a niños-as y será cómplice
de la persecución a las minorías sexuales
y la vulneración de los derechos de las mujeres;
como creyente no puedes ser cómplice y como jerarca
de la iglesia mucho menos.
Rafael
Sandoval Arévalo
Correo
electrónico: indetectable@indetectable.org