Karen nació
en una vereda cerca de San Rafael (Antioquia) vivió su niñez
en el campo siempre anhelando ser adulta “A los grandes se les
permitía todo, tenían preferencias y se veían felices”,
creció en una familia numerosa, de personalidad rebelde e independiente
tuvo conflictos con su padre de tradiciones conservadoras, su familia
la calificaba como la oveja negra; a los 14 años se independizo
de su familia, se fue al pueblo a terminar la primaria “quería
conocer todo y no ser solo una planta que nace, crece y muere”.
Trabajo como voluntaria
en el hospital, después estudio interna en Rio Negro y se hizo
promotora de salud, a los 18 años se fue para Medellín
a vivir con una tía y empezó a trabajar lavando ropas
“he sido todo terreno en la vida”. Allí conoció
a -chucho- su primer amor con quien mantuvo una relación durante
cinco años, él la recogía en el colegio o al salir
de la fabrica de confecciones donde trabajo durante mucho tiempo. “Fue
una relación como rara… sin compromisos”. Quedo embarazada
después de que él regreso de un viaje largo, no quiso
contarle pues supuso que diría que no era de él, cuando
se vieron de nuevo él se dio cuenta por accidente que ella tenia
siete meses de embarazo, tal como pensó Karen negó la
paternidad, así que se distanciaron; poco tiempo después
nació Lucas, su padre lo conoció cuando tenia once meses,
volvieron a salir de vez en cuando aunque la relación se torno
conflictiva. Cuando Lucas tenía dos años la familia de
su padre se entero de su existencia y quiso quedarse con él pues
le auguraban un futuro de delincuente por vivir en un barrio popular,
mientras que ellos con su posición le ofrecerían mejores
condiciones; Karen no acepto y aunque durante algún tiempo compartieron
vivencias surgieron problemas y se distanciaron de ellos, en la actualidad
Lucas se sigue viendo con ellos, especialmente con su padre.
Karen continuo con
su vida, sacando a su hijo adelante; llego de nuevo el amor, según
sus palabras -un amor puro y el padre perfecto para Lucas-, una relación
que duro dos años hasta que él empezó a presentar
muchas enfermedades sin que los médicos supieran que estaba pasando,
Karen desesperada le sugirió a la suegra que lo llevase a un
hierbatero sin imaginar que el hierbatero les diría que el estaba
así porque una mujer mona, que tenia un hijo que no era de él,
le había dado hierbas y por eso el estaba así, él
creyó que era así y nunca más quiso saber de Karen
culpándola de su enfermedad y amenazando con matarla, Karen continuo
comunicándose con su suegra quien la manipulaba y le exigía
que le diese casi todo su sueldo para gastos médicos, pagarle
al hierbatero, vitaminas, etc. Ella accedió con la esperanza
de verlo recuperado, con dolor de no poder verlo y aclarar que todo
era una mentira. Al cabo de casi un año de padecimientos la suegra
le dijo que él quería verla, cuando Karen fue vio a un
hombre totalmente diferente al que conoció pues su deterioro
era generalizado, el le dijo que los médicos le habían
dicho que lo que tenia era sida y además lo presionaron para
que le contará a ella; le pidió perdón aclarándole
que no quería verla más y que solo le preocupaba Lucas
que lo mejor era vender un lote que ella tenia para dejarle algo a Lucas
porque ella se iba a morir.
Karen le perdono,
no sabía nada acerca del sida, solo pensó en la inminente
muerte del hombre al que amaba y en su futuro incierto, se tomo la prueba
y se entero que tenia vih, poco tiempo después su ex-novio murió,
ella continuó trabajando, conoció el grupo Coovida y a
su líder Olga quien fue su amiga incondicional, allí le
apoyaron y ella empezó a apoyar a otras personas, aprendió
que lo que tanto buscaba como ser amada y aceptada lo conseguía
cuando ella lo hacía a otros y empezó una etapa de redescubrimientos,
aprendizaje y crecimiento personal.
Como el lote nadie
quiso comprárselo construyo una casa donde vivió durante
ocho años, hasta el día en que un vendaval la destruyo;
por otra parte demando al papá del niño por su reconocimiento
buscando asegurarle un futuro, también le contó a su hijo
que vivía con vih, Lucas que acompañaba a su mamá
a Coovida ya conocía personas con vih y aunque le dolió
mucho le dijo que no importaba dándole un abrazo de apoyo, A
Karen nunca le ha faltado el amor, en San Rafael se enamoro de otro
hombre en una relación que no dio mayores frutos pero que sin
embargo le permitió conocer a Arley que era amigo de su novio,
y en esas cosas de la vida, del amor de amigos, pasaron al amor de pareja
y ya llevan diez años juntos.
Karen se transformo
en activista comunitaria, hoy es líder en Antioquia de la Red
Nacional de Mujeres Positivas, realiza muchas actividades educativas
a mujeres y comunidad en general, esta vinculada con el grupo de apoyo
de la ONG Positivos Por la Vida y además trabaja con jóvenes
desmovilizados del conflicto armado a quienes les enseña artesanías,
derechos humanos, nuevas opciones de vida y aprovecha para sensibilizar,
prevenir frente al vih y compartir lo que ella llama la alegría
del amor.
Si
quieres comunicarte con Karen envíale un correo a: karengar49@hotmail.com