c Karen, Arley, Lucas: vivir y convivir con vih

 

Lucas, Su mamá Karen y Arley el esposo de Karen

Rafael Sandoval A.

Karen quien vive con vih hace doce años, su hijo Lucas y Arley su esposo, que no viven con vih, nos comparten lo que ha significado esto en sus vidas.

Karen nació en una vereda cerca de San Rafael (Antioquia) vivió su niñez en el campo siempre anhelando ser adulta “A los grandes se les permitía todo, tenían preferencias y se veían felices”, creció en una familia numerosa, de personalidad rebelde e independiente tuvo conflictos con su padre de tradiciones conservadoras, su familia la calificaba como la oveja negra; a los 14 años se independizo de su familia, se fue al pueblo a terminar la primaria “quería conocer todo y no ser solo una planta que nace, crece y muere”.

Trabajo como voluntaria en el hospital, después estudio interna en Rio Negro y se hizo promotora de salud, a los 18 años se fue para Medellín a vivir con una tía y empezó a trabajar lavando ropas “he sido todo terreno en la vida”. Allí conoció a -chucho- su primer amor con quien mantuvo una relación durante cinco años, él la recogía en el colegio o al salir de la fabrica de confecciones donde trabajo durante mucho tiempo. “Fue una relación como rara… sin compromisos”. Quedo embarazada después de que él regreso de un viaje largo, no quiso contarle pues supuso que diría que no era de él, cuando se vieron de nuevo él se dio cuenta por accidente que ella tenia siete meses de embarazo, tal como pensó Karen negó la paternidad, así que se distanciaron; poco tiempo después nació Lucas, su padre lo conoció cuando tenia once meses, volvieron a salir de vez en cuando aunque la relación se torno conflictiva. Cuando Lucas tenía dos años la familia de su padre se entero de su existencia y quiso quedarse con él pues le auguraban un futuro de delincuente por vivir en un barrio popular, mientras que ellos con su posición le ofrecerían mejores condiciones; Karen no acepto y aunque durante algún tiempo compartieron vivencias surgieron problemas y se distanciaron de ellos, en la actualidad Lucas se sigue viendo con ellos, especialmente con su padre.

Karen continuo con su vida, sacando a su hijo adelante; llego de nuevo el amor, según sus palabras -un amor puro y el padre perfecto para Lucas-, una relación que duro dos años hasta que él empezó a presentar muchas enfermedades sin que los médicos supieran que estaba pasando, Karen desesperada le sugirió a la suegra que lo llevase a un hierbatero sin imaginar que el hierbatero les diría que el estaba así porque una mujer mona, que tenia un hijo que no era de él, le había dado hierbas y por eso el estaba así, él creyó que era así y nunca más quiso saber de Karen culpándola de su enfermedad y amenazando con matarla, Karen continuo comunicándose con su suegra quien la manipulaba y le exigía que le diese casi todo su sueldo para gastos médicos, pagarle al hierbatero, vitaminas, etc. Ella accedió con la esperanza de verlo recuperado, con dolor de no poder verlo y aclarar que todo era una mentira. Al cabo de casi un año de padecimientos la suegra le dijo que él quería verla, cuando Karen fue vio a un hombre totalmente diferente al que conoció pues su deterioro era generalizado, el le dijo que los médicos le habían dicho que lo que tenia era sida y además lo presionaron para que le contará a ella; le pidió perdón aclarándole que no quería verla más y que solo le preocupaba Lucas que lo mejor era vender un lote que ella tenia para dejarle algo a Lucas porque ella se iba a morir.

Karen le perdono, no sabía nada acerca del sida, solo pensó en la inminente muerte del hombre al que amaba y en su futuro incierto, se tomo la prueba y se entero que tenia vih, poco tiempo después su ex-novio murió, ella continuó trabajando, conoció el grupo Coovida y a su líder Olga quien fue su amiga incondicional, allí le apoyaron y ella empezó a apoyar a otras personas, aprendió que lo que tanto buscaba como ser amada y aceptada lo conseguía cuando ella lo hacía a otros y empezó una etapa de redescubrimientos, aprendizaje y crecimiento personal.

Como el lote nadie quiso comprárselo construyo una casa donde vivió durante ocho años, hasta el día en que un vendaval la destruyo; por otra parte demando al papá del niño por su reconocimiento buscando asegurarle un futuro, también le contó a su hijo que vivía con vih, Lucas que acompañaba a su mamá a Coovida ya conocía personas con vih y aunque le dolió mucho le dijo que no importaba dándole un abrazo de apoyo, A Karen nunca le ha faltado el amor, en San Rafael se enamoro de otro hombre en una relación que no dio mayores frutos pero que sin embargo le permitió conocer a Arley que era amigo de su novio, y en esas cosas de la vida, del amor de amigos, pasaron al amor de pareja y ya llevan diez años juntos.

Karen se transformo en activista comunitaria, hoy es líder en Antioquia de la Red Nacional de Mujeres Positivas, realiza muchas actividades educativas a mujeres y comunidad en general, esta vinculada con el grupo de apoyo de la ONG Positivos Por la Vida y además trabaja con jóvenes desmovilizados del conflicto armado a quienes les enseña artesanías, derechos humanos, nuevas opciones de vida y aprovecha para sensibilizar, prevenir frente al vih y compartir lo que ella llama la alegría del amor.

Si quieres comunicarte con Karen envíale un correo a: karengar49@hotmail.com


Las voces de Lucas y Arley

Arley y Lucas

Arley:

Después de más de un año con Karen me hice la prueba, cuando iba a recibir el resultado me sudaban las manos, cuando llegue un muchacho me dijo -ve usted son lo que están de buenas que no esta infectado-, en el tiempo que llevamos me he hecho 4 exámenes, nos protegemos y la prueba siempre ha sido negativa. La segunda vez una psicóloga del Seguro me dijo: “Usted sigue viviendo con la misma muchacha, ¡Eso esta mal, eso es un delito por que ella lo puede infectar!, que mirara muy bien lo que estaba haciendo…”, pero yo pensé y el amor mata una cantidad de cosas.

No he renunciado a nada en mi vida por vivir con una persona viviendo con vih, de pronto lo que muchas personas me critican, que es la parte de no tener hijos… pero yo no lo veo así, mi mamá una vez me dijo -me voy a morir de vieja y usted nunca me va a dar el nieto-. Alguna vez Karen y yo hablamos del asunto y no nos enfrascamos tanto en el tema, pero así Lucas no sea sangre de mi sangre lo considero mi hijo, así que yo ya tengo un hijo y es una persona que ha llenado ese vacío.

Yo insito en el amor, no solo de pareja sino también de familia, que la familia cuando se entera brinde ese amor, no pensar tanto en el mañana sino en el hoy, no tanto la cantidad como la calidad de tiempo.

Lucas:

Hay que sacarle a todo algo bueno, puede ser que mi mamá sea así de bacana por eso, si fuera normal seria una amargada, normal igual, conociendo el tema yo normal, siempre he sido así

Algunos temores se conservan pero como dicen el muerto al hueco y el vivo a la rumba, al final me tocara vivir con mi papá o con Arley, normal, si Arley se consigue otra mujer normal, por decir en este momento yo estoy preparado para que mi mamá, se vaya.

A quienes tienen papá o mamá con vih, que los ayuden a morir, que los maten… pero de la risa, de amor, de cariño, de humor, que sean frescos que nadie esta libre de nada, que la gente no tiene por que meterse en la vida de ellos, que todo evoluciona, que se relajen, que normal, que le vean el buen sentido, que los ayuden.


 

Estos son extractos de la entrevista que expresan en sus voces el sentir y pensar del hijo y del esposo de Karen

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