c No he perdido todo

Rosmary Rincón

Rosmary recuerda que hablar de sexualidad fue un tema tabú en en su familia, por lo cual su ignorancia en el tema era total.

En el brillo de sus ojos se adivina una mezcla del entusiasmo que le impulsa a vivir intensamente y el dolor que marco la muerte de su hijo, de su hija, de su esposo y la de la niña que ella misma fue cuando se caso a los 17 años esperando ocultar un embarazo, con el sueño de construir el hogar perfecto que nunca fue posible y que ahora transformada en mujer líder y a sus 29 años lucha por un lugar en el mundo que le ha sido esquivo.

Rosmary nació en un pequeño pueblo donde vivió hasta los 6 años tiempo en el cual su familia decidió trasladarse a Bogotá, su familia de origen campesino con escasa educación y en un contexto de machismo donde su padre no mostraba sus afectos a sus hijas, ni a su esposa, fueron el ambiente donde transcurrió su niñez y adolescencia. Su padre trabajo duro y suplió las necesidades básicas de su familia considerando con buena intención que este era su único deber.

Rosmary recuerda que hablar de sexualidad fue un tema tabú en su familia, por lo cual su ignorancia en el tema era total. A los 17 años conoció a Javier un hombre cariñoso y trabajador que no le gustaba estudiar, se enamoraron y a pesar del temor al embarazo -que Rosmary nunca supo como prevenirlo- tuvo por amor y a escondidas sus primeras relaciones sexuales, y paso lo que no esperaba: quedo embarazada; entonces, decidieron con Javier casarse antes de que sus padres se enterasen y fuese un escándalo; Rosmary renuncio a su vida y quiso construir el hogar perfecto, se dedico a ser una excelente ama de casa y esperar a su primer bebe, para Javier la vida no le cambio, continuo con la rumba, sus amigos, el fútbol y el trabajo y esta situación empezó a generar problemas en la pareja.

Y así llego Michael su primer hijo y la esperanza de Rosmary de consolidar su hogar y acercar a Javier, situación que no ocurrió; el bebe siempre fue enfermizo y a los 45 días de su nacimiento fue hospitalizado por una bronconeumonía. Mientras Rosmary estaba al frente y se preocupaba, a Javier parecía no importarle lo que pasaba, tanto se enfermaba Michael que los médicos sugirieron hacerle la prueba de vih, Rosmary nunca imagino que le fuese a salir positiva pues siempre pensó que eso le daba a otras personas, no a su bebe ni a ella, además ella era una mujer casada fiel y con pareja estable, condiciones que la hacían sentirse invulnerable. Su primer hijo finalmente muere y en medio de su dolor ella no se preocupa por saber el resultado de la prueba de vih realizada a su hijo.

Tan solo a los 8 días de transcurrida la muerte de Michael; Rosmary se entera que esta de nuevo embarazada, noticia que da estabilidad a la relación con Javier, esperan con esperanza y amor a Verónica contando con el apoyo de su familia; sin embargo al nacimiento de Verónica la historia parece empezar a repetirse: Verónica se enferma continuamente y los lugares comunes del hospital, médicos, exámenes, etc. Reviven todo el dolor vivido con su primer hijo y hacen que Rosmary les recuerde a los médicos del examen de vih que le hicieron a su primer hijo; entonces le sugieren a ella realizarse la prueba y también se la realizan a verónica; Rosmary les dice que si la prueba sale positiva ella se suicida. En los dias siguientes le promete y le pide a Dios que le de vida -si la prueba sale positiva- para empezar a apoyar a otros-as con el mismo problema; sin embargo todo se complica, su hija muere en el hospital en brazos de Javier y ese día el pediatra le entrega en un sobre el resultado de la prueba a Rosmary -el resultado era positivo, tenia vih-, ella se desmaya pues es demasiado para su vida e ilusiones.

Durante dos meses guardo el secreto a su esposo, sentía como si viviese una pesadilla de la cual no despertaba, un día se lleno de valor le dijo a Javier que la acompañara al hospital y le contó de su diagnostico, siempre pensó que el la culparía pero no fue así, fue el quien nunca pudo superar el sentimiento de culpabilidad por la muerte de sus hijos, empezó a tomar alcohol y a encerrarse en si mismo, nunca fue un apoyo para Rosmary, no supero la culpa y finalmente enfermo y murió.

Para Rosmary en poco tiempo su vida dio un vuelco total, sintió que lo había perdido todo, sus hijos, su esposo, la ilusión del amor y del hogar perfecto y le aterraba pensar que pasaría con su salud. Aunque nunca intento suicidarse, la sacudida que le dio el destino, le dejo atrás su vida de adolescente inocente e ilusa y la enfrento a una realidad muy dura; acudió a una Fundación donde empezó a recibir y dar apoyo y a ver la vida desde otra perspectiva.

Han pasado cuatro años desde ese entonces, Rosmary volvió al hogar humilde de sus padres, comparte su vida con sus hermanas y trabaja tal como se lo prometió a Dios por otros-as personas que también viven con vih, Es una líder destacada de la Red de Mujeres viviendo con vih en Colombia, y hace parte de la Coalición de Líderes viviendo con vih, su tiempo lo reparte entre la universidad donde esta estudiando psicología y el activismo comunitario donde realiza constantes jornadas educativas y de empoderamiento a mujeres y a la comunidad general pues no quiere que su historia se repita. Ahora más que antes cree en el amor, aunque un temor lejano al rechazo le asalta a veces; sabe de su derecho a la maternidad pero no quiere tener hijos por el temor de repetir la situación de transmitir el virus a su bebe y no quiere tener esa responsabilidad.

Aunque no se siente feliz por vivir con vih, esta circunstancia le ha ayudado a crecer como persona y como mujer, cree que no lo ha perdido todo, no renuncia a sus derechos por satisfacer a los demás como lo hizo en el pasado, persigue sus sueños y espera cada nuevo amanecer con el deseo de vivir muchos años felices.

Si deseas comunicarte con Rosmary envíale un correo a: rosgirasol@yahoo.es

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