El activismo
comenzó por una necesidad personal al saber que vivía
con vih, en el 1996 no había medicamentos, se sentía
la estigmatización, no había legislación,
personal medico bien entrenado, supe que no era el único
y que esto no solo afectaba a los homosexuales. Me toco
una época, muy dura. Eso me motivo a investigar pensar
de otra manera y hacer activismo.
¿Como
te enteraste?
Bueno,
fue en 1989, yo acaba de ingresar a la universidad en Villavicencio
y allí la Cruz Roja realizó una campaña
de donación de sangre, fui uno de los donantes y
mis resultados fueron positivos; creó que fue uno
de los primeros casos allá, aunque no fui el primero
en enterarme, ya que a través de Bienestar Estudiantil,
por la Radio y por varios avisos colocados en la universidad
empezaron a buscarme y a hacer brigadas para encontrarme,
pues se suponía que iba a empezar a infectar a todo
el mundo, así que muchos se enteraron primero que
yo, nunca tuve asesorías de ningún tipo, el
médico me dijo que solo me quedaban 5 años
de vida, me trato como una basura en forma muy despectiva
y me dijo que eso solo le daba a los homosexuales, me hizo
sentir culpable; mis amigos fueron estigmatizados pues decían
que eran mis amantes y que también tenían
sida, fue una época dura, no existían medicamentos,
ni información. Enfrente el reto y empecé
a cuidar mi salud al máximo, fui un buen estudiante
en la Universidad, inclinado por la investigación,
fui presidente del consejo estudiantil, representante ante
el consejo superior y director del teatro de la Universidad,
escribí y dirigí teatro, realicé producción
y conformé el grupo de la universidad que hasta hace
dos años estuvo funcionando y por supuesto terminé
mi carrera que me permite expresar y vivir mi amor por la
naturaleza y el medio ambiente.
¿Amor
y Salud?
Bueno
en el amor he sido tratado bien, mi primer amigo fue un
médico, durante mi carrera tuve una pareja por varios
años, él no tenía vih, siempre me apoyo,
fue mi bastión, siempre le recordare y ocupa un lugar
en mi vida. Otro personaje cuyo nombre no quiero recordar,
me hizo mucho daño, hoy en día es cura en
el vaticano. Con mi pareja actual llevamos siete años
y estamos bien; es un ser especial, menor que yo, muy pilo,
hermoso, inteligente, seguimos enamorados, ambos tenemos
una mentalidad abierta, es la historia de amor más
bonita, tenemos proyectos de vida juntos y a pesar de la
distancia y los obstáculos hay vamos .No vive con
vih.
En cuanto
a salud, tuve mi primera recaída por una alergia
en el 93, fui atendido en Bogotá, me volvieron a
tomar la prueba y resulto negativa, yo estaba convencido
que como practicaba una religión hindú llamada
Saja Yoga me había curado, el médico especialista
que me trato me dijo que yo no tenia nada, y le creí.
En 1996 estaba en Bogotá realizando la práctica
empresarial con cultivos de flores; empecé a enfermarme,
una diarrea impresionante, se me inflamaron los ganglios,
y perdí mucho peso, le dije a la médica del
Seguro Social de Tabio que me atendió que me hiciera
la prueba que yo tenia vih, ella dijo que no, que eso solo
era una inflamación y una infección por algo
que había comido. Me formulo una pomada, para desinflamar
los ganglios. ¡Que Tal!
Regresé
a Villavicencio a morirme, empecé a empeorar, me
dio meningitis por criptococo, y estuve en estado de precoma
un tiempo, un Neurólogo que me atendió un
ángel, muy bello que de su propio bolsillo mando
a pedir Fluconazol liquido a USA (en ese momento no lo había
en el país). Me empecé a recuperar, sin embargo,
al año y medio me dio toxoplasmosis y estuve peor,
el médico me dijo que le montará una obra
de teatro para un encuentro nacional de Neurólogos,
me pago por la obra muy bien, esa fue una motivación
para seguir viviendo, la obra fue un éxito y poco
a poco me recuperé. En ese momento me consiguieron
AZT importado y empecé a tomarlo, fue la época
en la que conocí a los “INdetectables”
estaban en Villavicencio planeando la revista, fue mi primer
apoyo, creamos el primer grupo de auto apoyo: “Compartamos”
que después se convertiría en ONG y con la
cual empecé mi activismo.
¿Que
te llevo al exilio?
Bueno,
las actividades en el grupo y en la ONG fueron innumerables:
educación con diversas comunidades, defensa de derechos,
apoyo a PVVS, familia, teatro para la prevención,
etc., No solo en Villavicencio sino en otras regiones del
llano, éramos un grupo multidisciplinario, realizamos
trabajo con EPS y con la Secretaria de Salud; Se creo la
Fundación San Antonio de Padua, con mi amigo Juan
Manuel Estrada y Martha Ortiz, de la cual fui el primer
presidente; nuestras acciones tuvieron mucho impacto.
Todo confluía alrededor de ¡Compartamos!, entonces
tuvimos que empezar a interactuar también con la
guerrilla, quienes estaban realizando pruebas masivas en
la zona de distensión, primero les tomaban las muestras
y daban una semana para abandonar la zona a quienes resultaban
positivos, el resto de población era carnetizada
y era un documento más de identificación obligatorio.
Nos enteramos que mataron a diez personas y las arrojaron
al río por tener vih; según ellos querían
tener la zona “limpia”.
Como
ONG fuimos y constatamos que contrataron a dos bacteriólogas
y obligaban con arma en mano a todo el mundo a hacerse la
prueba (pruebas rápidas, sin asesorias ni confidencialidad)
las filas eran numerosas de las personas haciéndose
la prueba y pagando dos mil pesos. Como ONG empezamos a
hacer gestión, a denunciar, a través de correos
electrónicos dirigidos al Secretariado de las FARC,
logramos que ordenarán parar las pruebas masivas,
con la respuesta del Secretariado nos reunimos en el municipio
de Vista hermosa con el alcalde y lo jefes guerrilleros
de la zona y se detuvo la acción el 12 de octubre
del 2002, ese día había 9 mil personas haciendo
fila para hacerse la prueba. Empezamos a hacer educación
a la población con teatro, con testimonios, hablando
de la legislación, de sus derechos, etc. Desde luego
esto generó polémica y contradicciones al
interior de la guerrilla, y empezaron a lloverme amenazas,
además de muchos sectores, ya que también
habíamos trabajado con paramilitares que estaban
haciendo campañas de desalojo a jóvenes homosexuales,
e incluso con el ejército que realizaba discriminación
a las PVVS.
Como
fui testigo y tenía pruebas era una persona peligrosa
para todos estos sectores. La fiscalía, la Defensoría
del Pueblo, verificaron la veracidad de las amenazas y me
recomendaron abandonar el país, todo fue muy rápido,
pedí refugio político a Costa Rica me lo dieron
y salí, para ello me ayudo mucho una ONG de Derechos
Humanos en Bogotá. En Costa Rica tienen un sistema
de salud muy bueno, siempre me atendieron y me dieron medicamentos,
tengo mucho que agradecerles.
¿Por
qué regresar?
El activismo
en Colombia con los temas de vih, sida, de minorías
sexuales y de asuntos de paz, me absorbió casi todo
el tiempo y abandoné un poco mi proyecto de vida,
yo estudie una carrera y quería ejercerla en mi país,
hacer una especialización y en Costa Rica no era
posible, aunque recibí buenas propuestas de trabajo
en el tema vih y sida. Me hicieron una propuesta laboral
en Colombia y decidí volver, vivir hoy en Colombia
es un riesgo para cualquiera, morir de sida ya no lo es
para mi, así que viviré con el riesgo, pero
construyendo mí proyecto de vida; quiero a mi país
y lo extrañe mucho, así como a mis amigos
y familia. Ahora vivo en otra ciudad, estoy realizando trabajo
con desplazados, con minorías sexuales, e involucrado
en asuntos de Paz, (con poca visibilidad), también,
abandone el activismo en vih y sida.
El hecho
de vivir con vih o haber estado en fase de sida no puede
ser una limitante, un estigma o una carga, podemos trascender
la enfermedad y continuar viviendo. He terminado un diplomado
en Derechos Humanos con la Defensoría, deseo comenzar
otra carrera: Derecho.
Quiero
ver un mundo mas equitativo en donde todos y todas tengamos
un espacio, en donde yo pueda expresarle mis afectos a mi
pareja sin ningún tipo de recriminación, donde
nadie voltee a mirarme mal por que soy homosexual, un país
en donde se genere otro tipo de esperanzas, donde todo el
mundo tenga posibilidades de ser alguien, donde la única
y primera alternativa no sea la de un fusil, donde la alternativa
sea dialogar, entender al otro y la otra, donde la equidad
social sea realmente cierta; respetar al otro, a la otra,
donde el poder y la autoridad no sean lo único. Sueño
con ver a mi país completamente transformado, un
país unido y motor de cambio en toda la región.